EFECTOS SOBRE LA SALUD


EFECTOS SOBRE LA SALUD Y PAUTAS PATOLOGICAS
Curtido del cuero

El principal grupo de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU) referente al procesado del cuero y las pieles es el 323. En Estados Unidos, el grupo de la Clasificación Industrial Normalizada (SIC) correspondiente a la industria del cuero y de los productos para su fabricación es SIC 311 (OMB 1987). En este grupo se incluyen los establecimientos dedicados a curtir, adobar y acabar cueros y pieles, así como los que fabrican productos de cuero y similcuero acabados y algunos productos similares fabricados con otros materiales. También las manufacturas de cuero, el cuero para correas y la piel para gamuzas se incluyen en SIC 311. Además, algunas partes de SIC 23 (en concreto, SIC 2371 y 2386) comprenden los establecimientos dedicados a la fabricación de chaquetas, prendas de vestir, accesorios
Y adornos de pieles y establecimientos dedicados a prendas forradas de piel de ovino.
Existen muchas variedades de cuero con distintas características que dependen de la especie animal y de la parte específica del cuerpo del animal del que se obtiene el cuero. Se procesan
Cueros de pieles de bovino o de caballo; cuero de fantasía de piel de ternero, cerdo, cabra, oveja, etc.; y cuero de reptiles como cocodrilo, lagarto, camaleón, etc. Los puestos de trabajo en la industria del cuero y de los productos para su fabricación han sido asociados a distintas enfermedades causadas por agentes biológicos, tóxicos y carcinógenos. La enfermedad concreta relacionada con la exposición
En la industria del cuero depende de la medida en que el trabajador esté expuesto a los agentes, lo cual depende, a su vez, de la ocupación y la zona de trabajo dentro de la propia industria. Para el proceso de curtido, primeramente se retira la epidermis del cuero y solamente la dermis se transforma en piel.
Durante este proceso, la infección es un riesgo constante, ya que el cuero sirve de medio para numerosos microorganismos. Pueden desarrollarse colonias de hongos, concretamente Aspergillus Níger y Penicillus glaucum (Martignone 1964). Para evitar el desarrollo de hongos se han utilizado ampliamente fenoles clorados, específicamente pentaclorofenol; desgraciadamente se ha observado que estos productos químicos son tóxicos para el trabajador. También se han encontrado levaduras de tres géneros (Rhodotorula, Cladosporium y Torulopsis) (Kallenberger
1978). El tétanos, el ántrax, la leptospirosis, el afta epizoótica, la fiebre Q y la brucelosis son ejemplos de enfermedades que podrían contraer los trabajadores durante el proceso de curtido a causa de cueros infectados (Valsecchi y Fiorio 1978). También se han diagnosticado trastornos de la piel, como eccema y dermatosis por contacto (alérgica), entre los curtidores expuestos a los conservantes aplicados a los cueros (Abrams y Warr 1951). El curtido del cuero y el proceso de acabado han demostrado tener la mayor incidencia de dermatosis de cualquier grupo de trabajo en Estados Unidos (Stevens 1979). Pueden producirse irritaciones de las mucosas de la garganta y la nariz y perforaciones del tabique nasal después de inhalar vapores de ácido crómico liberados durante el proceso decurtido al cromo.
Los curtidores corren el riesgo de estar expuestos a numerosos carcinógenos ocupacionales conocidos o sospechosos, como sales de cromo hexavalentes, colorantes azoicos a base de bencidina, disolventes orgánicos (por ejemplo, benceno y formaldehído), pentaclorofenol, compuestos N-nitrosos, arsénico, dimetilformamida y polvos de cuero en suspensión en el aire. Esta exposición puede dar lugar al desarrollo de distintos cánceres específicos del lugar. Se ha observado un exceso de cáncer de pulmón en estudios realizados en Italia (Seniori, Merler y Saracci 1990; Bonassi y cols. 1990) y en un estudio de control de casos llevado a cabo en Estados Unidos (Garabrant y Wegman 1984), pero este resultado no siempre está respaldado por otros estudios (Mikoczy, Schutz y Hagmar 1994; Stern y cols. 1987; Pippard y Acheson 1985). El cromo y los compuestos arsenicales se han mencionado como posibles coadyuvantes del exceso de cáncer de pulmón. Se ha observado un riesgo muy acentuado de sarcoma de los tejidos blandos como mínimo en dos estudios sobre curtido realizados por separado, uno en Italia y otro en el Reino Unido; los investigadores de ambos estudios señalan que los clorofenoles utilizados en los talleres de curtido pueden haber producido estos tumores malignos (Seniori y cols. 1989; Mikoczy, Schutz y Hagmar 1994). Se ha observado un triple exceso estadísticamente significativo en la mortalidad por cáncer de páncreas en un estudio de casos y controles realizado en Suecia (Erdling y cols. 1986); también se ha observado un aumento del 50 % del cáncer de páncreas en otro estudio en el que se examinaron tres curtidurías de Suecia (Mikoczy, Schutz y Hagmar 1994) y en un estudio de un taller de curtidos italiano (Seniori y cols. 1989). A pesar del riesgo excesivo de cáncer de páncreas, no se identificó
ningún agente medioambiental específico y se consideraron como posibles los factores dietéticos. Se observó un riesgo excesivo de cáncer de testículos entre curtidores del departamento de acabado de una curtiduría; los tres trabajadores con cáncer de testículos habían trabajado durante el mismo periodo de tiempo y estuvieron expuestos a dimitir forma mida (Levin y cols. 1987; Calvert y cols. 1990). Se ha observado asimismo un riesgo excesivo de cáncer sino nasal entre trabajadores de la industria del curtido en un estudio de casos-controles realizado en Italia; se indicaron el cromo, el polvo de cuero y los taninos como posibles agentes etiológicos (Comba y cols. 1992; Batista y cols. 1995). Sin embargo, la investigación realizada por la IARC a principios del decenio de 1980 no encontró ninguna prueba de asociación entre el curtido de cuero y el cáncer nasal (IARC 1981). Los resultados de un estudio de la industria de curtidos de China reflejan un exceso de morbosidad estadísticamente significativo en el cáncer de vejiga entre los curtidores que estuvieron expuestos a colorantes a base de bencidina, que aumentó con la duración de la exposición (Chen 1990). Los accidentes también son una causa principal de incapacidad entre los trabajadores de la industria del curtido. Los resbalamientos y las caídas en suelos mojados y grasientos son comunes, así como los cortes con cuchillas al recortar los cueros.
Además, las máquinas utilizadas para procesar los cueros pueden ser causa de magulladuras, abrasiones y amputaciones. Por ejemplo, los datos del Bureau of Labor Estadísticos (BLS) de Estados Unidos, correspondientes a 1994, indican para el SIC 311 una tasa de incidencia conjunta de lesiones y enfermedades de 19,1 por cada 100 trabajadores a jornada completa y una tasa de incidencia de lesiones de 16,4. Estos resultados.


Calzado


La manipulación y el procesado del cuero en la fabricación de zapatos y botas puede dar lugar a la exposición a algunos de los mismos productos químicos utilizados en los procesos de curtido y acabado que se han indicado anteriormente, causando enfermedades similares. Además, los productos químicos que se utilizan pueden producir otras enfermedades. La exposición a los disolventes tóxicos empleados en adhesivos y limpiadores y al polvo de cuero en suspensión en el aire es motivo de especial
Preocupación. Un disolvente preocupante es el benceno, que puede producir trombocito peña, reducción de hematíes, plaquetas y leucocitos, y pancito peña. Su uso ha sido eliminado en gran parte en la industria del calzado. También se ha encontrado neuropatía periférica entre los trabajadores de las fábricas de calzado a causa de la n-hexano en los adhesivos. Este producto químico se ha sustituido también ampliamente por disolventes menos tóxicos. Se han descrito asimismo cambios electro encefalográficos, lesiones hepáticas y alteraciones del comportamiento en relación con la exposición a los disolventes en las fábricas de Calzado. El benceno se ha considerado un carcinógeno humano (IARC 1982), y varios investigadores han observado un exceso de leucemia entre los trabajadores expuestos al benceno en la industria del calzado. Se realizó un estudio en las mayores instalaciones de fabricación de calzado de Florencia, Italia, con más de 2.000 trabajadores. Sus resultados revelaron un riesgo de leucemia cuatro veces mayor, y se citó el benceno como la fuente de exposición más probable (Pací y cols. 1989). Un seguimiento de este estudio mostró un riesgo más de cinco veces superior entre los trabajadores de la industria del calzado que realizaban tareas en las que la exposición al benceno era elevada (Fu y cols. 1996). En un estudio realizado en el Reino Unido, en el que se examinó la mortalidad entre varones dedicados a la fabricación de calzado, se encontró un elevado riesgo de leucemia entre los trabajadores que manipulaban colas y disolventes que contenían benceno (Pippard y Acheson 1985). Varios estudios de trabajadores de la industria del calzado de Estambul, Turquía, han señalado un excesivo riesgo de leucemia con la exposición al benceno. Cuando el benceno se sustituyó por gasolina, el número absoluto de casos y el riesgo de leucemia disminuyeron considerablemente (Aksoy, Erdem y DinCol 1974; 1976; Aksoy y Erdem 1978). Varios tipos de cáncer nasal (adenocarcinoma, carcinoma de células escamosas y carcinoma de células transicionales) se han asociado con el trabajo en la fabricación y reparación de calzado. Se han descrito riesgos relativos a diez veces mayores en estudios realizados en Italia y en el Reino Unido (Fu y cols. 1996; Comba y cols.. 1992; Merler y cols.. 1986; Pippard y Acheson 1985; Acheson 1972, 1976; Cechi y cols. 1980), pero no en Estados Unidos (DeCoufle y Walrath 1987; Walker y cols. 1993). El elevado riesgo de cáncer nasal correspondió casi enteramente a los trabajadores expuestos “intensamente” al polvo de cuero en las salas de preparación y acabado. Se desconoce el mecanismo por el cual la exposición al polvo de cuero puede aumentar el riesgo de cáncer nasal. Se han encontrado niveles excesivos de cáncer del sistema digestivo y de las vías urinarias como el cáncer de vejiga (Malker y cols. 1984; Morrison y cols. 1985), de riñón (Walker y cols. 1993; Malker y cols. 1984), de estómago (Walrath, De Coufle y Thomas 1987) y del recto (DeCoufle y Walrath 1983; Walrath, De Coufle y Thomas 1987) en otros estudios entre trabajadores.
De la industria del calzado, pero no se han descrito de manera uniforme y no se han relacionado con exposiciones concretas en la industria. Los riesgos ergonómicos que causan trastornos músculos que léticos ocupacionales (TMEO) constituyen importantes problemas en la industria de fabricación de calzado. Estos riesgos se deben a los equipos especiales que se emplean y al trabajo manual que requiere movimientos repetitivos, esfuerzos y posturas difíciles del cuerpo. Los datos de BLS muestran que el calzado de caballero es una de las “industrias con las mayores tasas de trastornos no mortales relacionados con traumatismos repetidos”(BLS 1995). Se observó que la incidencia en el total del sector del calzado de enfermedades y lesiones conjuntamente era de 11,9 por 100 trabajadores, siendo 8,6 la incidencia correspondiente a las lesiones solas. Estas incidencias son ligeramente inferiores a las de toda la industria. Los TMEO en la industria del calzado incluyen trastornos como tendinitis, sinovitis, ten sinovitis, bursitis, quistes ganglionares, distensiones, síndrome del túnel carpiano, dolor lumbar y lesiones en las cervicales.


Riesgos para la salud:

Los disolventes orgánicos pueden causar efectos agudos y crónicos en el sistema nervioso central. El benceno, que anteriormente se utilizaba en adhesivos y disolventes, ha sido sustituido
por tolueno, xileno, hexano, metil- etil-cetona (MEK) y metil-butil- cetona (MBK). Tanto el n-hexano como la MBK pueden causar neuropatías periféricas y han de sustituirse por heptano u
otros disolventes. En diversas fábricas han aparecido brotes de una enfermedad conocida popularmente con el nombre de “parálisis del calzado”, y cuyo cuadro clínico corresponde a un forma más o menos grave de parálisis. Esta parálisis, de tipo fláccido, se localiza en las extremidades (pélvicas o torácicas) y ocasiona atrofia osteotendinosa con irreflexiva y sin alteración de la sensibilidad superficial ni profunda. Clínicamente es un síndrome producido por inhibición funcional o lesión de las moto neuronas inferiores
Del sistema motor voluntario (tracto piramidal). La evolución natural apunta a la regresión neurológica con recuperación funcional en sentido próximo-distal. Debe proporcionarse una buena ventilación general y de extracción localizada de los vapores, con el fin de mantener las concentraciones muy por debajo de los niveles máximos admisibles. Si se respetan dichos niveles, también disminuirá el riesgo
De incendio. Reducir la cantidad de disolvente utilizado, encapsular los equipos que utilizan disolvente y cerrar los envases que contienen disolvente constituyen también importantes
Precauciones. Las máquinas de acabado generan polvo, que debe ser eliminado de la atmósfera mediante sistemas de extracción. Algunos de los abrillantadores, tintes, colorantes y colas de poli cloropreno pueden entrañar un riesgo de dermatosis. Hay que
Proporcionar buenas instalaciones de aseo e higiene y fomentar la higiene personal.
El mayor uso intensivo de las máquinas y equipos supone un importante riesgo acústico, que requiere el control del ruido en la fuente u otras medidas preventivas para evitar la pérdida
De audición. También debe existir un programa de conservación de la audición.
El trabajo prolongado con máquinas de tachonado, que roducen altos niveles de vibración, puede ocasionar el proceso conocido como “dedo blanco” (síndrome de Reyunad). Se aconseja
Que los turnos de trabajo en dichas máquinas se reduzcan al
Mínimo posible. El dolor en la región lumbar y las lesiones por distensiones repetidas son dos enfermedades músculos esqueléticos que representan importantes problemas en la industria del calzado. Las soluciones ergonómicas son esenciales para prevenir estos problemas. Los reconocimientos médicos periódicos y previos al empleo, relacionados con los riesgos laborales, constituyen un factor eficaz para la protección de la salud de los trabajadores.